Todo olía a pasto seco en una vista donde las piedras
parecían sangrar
Mientras más abría la toma mi camisa los pantalones la
sangre y algún fantasma que saludo
Me sonreía. Gracias al
fantasma de la nada mi visión me enseño e l camino sangriento hacia el
hogar donde resto pensando en aquella figura espectral.
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