Por un instante pensé en la oferta del diablo,
me quería sujetar, me quería acariciar ,
me quería colgar.
Pero es más fuerte el desprecio que la soga,
apretar es fácil, safarse del olvido es una
pesadilla.
La espina dorsal perdió su control.
El títere nació por inercia, pobre muñeco, lo han puesto
en escena por su demencia.
Pobre moribundo, no subió para bajar
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