Más haya de las sensaciones
No puedo negar que me canso por momentos,
pero esos momentos de apatía no son a tu lado.
Contigo, por ti, una sonrisa, es para mí, el trabajo que
jamás dejare de realizar, solo para ver esa luna,
dibujada en tu cara.
Que tan difícil llega a ser el momento,
donde las nubes inundan tus ojos.
Tan desgarrador cuando no puedo secar el perfume de tristeza que emane de los cristales de tu cara, de esos diamantes,
joyas que solo tú les das sentido de ser.
Rogare a tus pies. Rogare que tomes mi vida,
cuando haya traicionado a la luna, a ti.
Pero ni en pensamiento podría hacerlo, el sol calienta mi cabeza,
derrite cualquier grano de traición.
Mi camino hacia la felicidad, empieza y termina a tu lado,
mas nunca me fui, siempre he estado ahí.
El clímax empezó al ver tus ojos, tu respiración en mi oído, eleva todos los sentidos, inyecta todos los ingredientes,
expulsa las maravillas de lo natural.
Nos privamos de enseñar la excitación de nuestros cuerpos,
solo tu y yo sabemos, lo que significan esos momentos.
Hacer que el sudor del placer, bañe y purifique toda la mugre de lo prohibido.
Hacer que el deseo provoque diseñar un jardín, un campo de los elíseos, donde podamos sembrar semillas,
y dar larga vida a las criaturas del amor, libres de toda maldición.
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